domingo, 10 de febrero de 2008

El Fútbol Americano

Ayer se celebró la segunda jornada de la Liga Nacional de Fútbol Americano.
Un par de años atrás no sospechaba que acabaría convirtiéndome en seguidor atento de un deporte tan lejano y extraño a mí.
Hace tres semanas, se jugó en L’Hospitalet de Llobregat la final de la Copa de España de este deporte entre el equipo local, los “Pioners”, y los “Osos” de Madrid. En la línea ofensiva de Pioners que acabó vencedor, había un chaval de 17 años con 1.83cm de altura y 102 k de peso; mi hijo David. El entrenador había convocado a 7 jugadores del equipo júnior con la idea de que jugaran algunos minutos para incentivar a los jóvenes que algún día formarán parte de la plantilla sénior. En una jugada desfortunada, el Ofensif Line titular, número 78, David Cantero, apodado “Muro” por su capacidad de contención, quedó lesionado y su posición fue ocupada por David que, de esta manera, tuvo la oportunidad de jugar algo más de medio partido, circunstancia poco habitual en un júnior de primer año.
David es un chaval inquieto. Le recuerdo de chiquitín, cuando después de comer, tenía que salir al jardín a revolcarse con Canela o con Pola, las dos enormes perras mestizas que en aquel momento formaban parte de la familia. No podía estar quieto, necesitaba canalizar una enorme energía contenida y las paredes de la casa se le quedaban pequeñas.
Luego de un largo recorrido por distintos deportes (fútbol, tenis y baloncesto) en los que su constitución física resultaba una desventaja, David fue captado por su compañero de instituto, Dany Belso (hijo de antiguo jugador de fútbol americano), para la plantilla cadete de los Pioners de l’Hospitalet de Llobregat.
En los primeros partidos a los que asistí para apoyar a mi hijo, apenas entendía nada de lo que sucedía en el terreno de juego. Se trata de un deporte estratégico en el que todas las jugadas están estudiadas y en el que, gran parte del éxito se basa en engañar al contrario.
Este deporte peculiar me sorprendió porque, a mi modo de ver profano, incorpora una serie de valores que echo de menos en algunos deportes a los que estamos más acostumbrados.
Por ejemplo, las faltas estratégicas. ¿Alguien me puede decir qué sentido tienen? Nunca he conseguido entender este concepto. Me parecen una paradoja. En el fútbol americano, no existen. Las faltas siempre penalizan al equipo que las comete y los entrenadores de mi hijo se desgañitan para conseguir que sus pupilos no cometan faltas. El reglamento prevé una serie de jugadas legales que permiten al equipo salir de situaciones conflictivas. Por tanto, las pérdidas de tiempo o la simulación de una agresión para confundir al árbitro no tienen ningún sentido.
Siempre siento vergüenza ajena e indignación cuando, en un partido de fútbol europeo, un jugador se deja caer en el área para simular un penalti. “Ojo al dato”, que , en muchas ocasiones, este tipo de jugadas son comentadas con indulgencia por los periodistas deportivos que las atribuyen a la “pillería” del jugador (increíble). Por no hablar de las entradas marrulleras muchas veces hechas con la intención de lesionar al contrario.
En el fútbol americano, cuando un jugador queda tendido en el terreno de juego, el resto de jugadores, todos, pero especialmente los del equipo contrario, ponen rodilla en tierra y no se levantan hasta que el jugador lesionado se reincorpora al juego o es retirado a la banda para ser atendido por las asistencias sanitarias.

La violencia nunca es necesaria y el deporte debería siempre estimular el juego limpio y proclamar vencedor al que mejor juega.

Página oficial de Pioners
David a punto de ser placado por tres jugadores conrarios en su posición de Tight End en el equipo júnior.

2 comentarios:

Ñoco Le Bolo dijo...

Me resulta un pots muy didáctico. Me sorprende el anáñisis de rugby, nunca creí que tuviese muchos valores. Gracias a ti lo descrubro. Si veo un partido, ,me fijaré más.
Un abrazo, E.

E Bosch dijo...

Aunque se trata de deportes distintos, sí comparte ciertos valores con el Rugby además de los ya mencionados(aparte la forma del balón).
Son deportes de equipo que admiten a pesos pesados. La lucha libre, el boxeo o la alterofilia son deportes individuales.
En fútbol americano, cada jugador tiene una función a cumplir y es pieza fundamental en el equipo.
Créeme, resultaba doloroso asistir al peregrinaje por distintas disciplinas en las que no encontraba su lugar, de un niño entregado al deporte.
Le estoy agradecido al Fútbol americano.
Un abrazo, Ñ.

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